La mayor pega es que no tengo Internet, así que tuve que comprarme un pincho de Vodafone por 20 libras, que tampoco está mal para hablar por messenger o buscar piso en gumtree.


En cuanto al trabajo empecé el mismo día 1 de octubre. El primer día fue de 11 a 7.30 para que conociera un poco el trabajo del turno de mañana y de tarde, pero a partir del día 2 estoy de noches, que será lo habitual de aquí en adelante. Los primeros días me acompaña una chica para enseñarme las tareas del turno, pero la segunda semana se me acaba el chollo.

Las tareas que hay que hacer son prácticamente iguales que las que hacía en el NH Victoria y en el Plaza de Armas, así que la mayor complicación será entender a los clientes cuando vengan a pedir algo. En realidad es lo que me cuesta más en general, entender a la gente cuando me habla. Y eso que creía que sabía inglés... no podía estar más equivocado.
En el plano afectivo son unos días bastante duros. Echo mucho de menos España y sobre todo a quien dejé allí. Espero que todo sea acostumbrarme y que en unas semanas esté por lo menos a gusto... También tendrá algo que ver que no tengo aún sitio definitivo para vivir, lo que me provoca un poco de ansiedad.
Dar paseos y hacer pequeñas visitas me hace evadirme un rato, lo que es de agradecer...
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Me entero a media semana que la semana que viene tendré una visita muy esperada...
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